¡PUERTO MADRYN, AVENTURAS TODO TERRENO!

Dentro de las excursiones que nos acercan a la naturaleza, sigo recordando con mucha alegría,  la navegación con delfines, que hice junto a mi mamá la primera vez que viaje. Una vez que subimos a una pequeña lancha y navegamos unos minutos, varios delfines aparecieron y empezaron a saltar y hacer sus típicos sonidos, de esta forma se comunicación entre sí. Otra experiencia inolvidable fue nadar con lobitos marinos. El guía de la embarcación nos había aclarado que estos animalitos son como perritos en el agua, super juguetones y muy curiosos! Algunos se animaron a mordernos despacito el brazo con sus dientitos afilados ☺ 

A muy pocos kilómetros de la ciudad, se encuentra el Área Natural Protegida de Península Valdés, declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 1999. Desde allí salen distintas embarcaciones con las que se puede realizar la increíble experiencia de avistaje de ballenas, durante la temporada alta que va de junio a diciembre. ¿Sabías que podes adoptar una ballena? Si, gracias al trabajo que realiza el Instituto de Conservación de Ballenas, una ONG dedicada a la conservación de las ballenas y los océanos, las personas pueden apoyar los programas de conservación y apadrinar un ejemplar gigante.

 

Otros tres lugares que pude visitar durante mi segundo viaje a Madryn fueron: Reserva Natural de Punta Tombo, un ecosistema único que alberga a la mayor colonia de pingüinos de Magallanes que existe en el mundo. Podes pasar horas y horas mirándolos, descubriendo las diferencias del plumaje y tamaño y jugando a imitar sus sonidos. También pudimos disfrutar un recorrido guiado por el Bosque Petrificado Florentino Ameghino, ubicado a 160 km de la ciudad, parece el escenario de una película. Los troncos que forman parte del área fueron arrastrados por corrientes marinas hace 60 millones de años, una locura pensar tantos años para atrás, no? En 1998, una gran inundación dejó ver el bosque petrificado, actual lugar de interés geológico y paleontológico. Te recomiendo que vayas preparada para sacar muchas fotos y con ganas de jugar con los zorritos que viven en la zona. No podíamos irnos sin visitar Gaiman, uno de los pueblos auténticos de esta zona de la Patagonia. En galés su nombre significa piedra de afilar y fue el 2° lugar, después de Rawson, donde se asentaron los galeses al llegar al actual territorio de Chubut, a mediados de 1800. No dejes de probar el famoso té  galés, una experiencia llena de sabor y tradición que incluye una variedad de 5-6 tortas, scones de queso, sándwichitos de miga y una tetera vestida con un abriguito de lana para mantener la temperatura perfecta para la infusión. 

 

Volver a releer las páginas de mis viajes, me hace muy feliz y me inspira a seguir recorriendo nuevos destinos, espero que esta guía te haya gustado y te den muchas ganas de viajar!