¡QUÉ CALOR! ¡QUÉ FRÍO!

Texto: Anne Sztejnberg Ilustración: Angeles Estrada Vigil

¿Qué temperatura hace? ¡Estoy transpirando! Todas estas sensaciones tienen una medida ¡y una herramienta para medir! Gracias a la ciencia de los fluidos vamos a fabricar un termómetro casero para experimentar este fenómeno.
Num11-Que-Calor-03.jpg
VAS A NECESITAR:
  • Una botella plástica vacía limpia y seca (de 500 o 600 ml)

  • Un sorbete (si es transparente mejor)

  • Plastilina

  • Colorante alimentario

  • Agua

PASO A PASO:

1. Pedile ayuda a un adulte para que haga un agujero en la tapa de la botella por donde pueda pasar el sorbete

 

2. Introducí el sorbete pasándolo de un lado al otro de la tapa.

 

3. Con ayuda de la plastilina, sella el espacio alrededor del sorbete para que no tenga fugas. Procurá que al cerrar la botella el sorbete llegue casi al fondo pero no lo toque y que no se aplaste en ningún sitio sino el termómetro no funcionará.

4. Pueden dejarlo reposar en la heladera, frío es muy rico!! 5. Luego de 30’/40’ ya está listo para comer. Se puede guardar en la heladera hasta dos días más, cuanto más tiempo pasa más rico se vuelve.

5. Llena 1/4 de la botella con agua coloreada para que puedas verla mejor. Cerrala de tal forma que quede hermética y listo, ¡ya esta nuestro termómetro casero!

 

AHORA HAY QUE PROBARLO. Prepará tres recipientes, uno con agua caliente, otro con agua a temperatura ambiente y otro con agua fría.
Num11-Que-Calor-02.jpg

¿Por qué sucede esto? Al calentarse, las moléculas del aire dentro de la botella se agitan y comienzan a empujar el agua, como la botella está cerrada el agua no tiene a donde ir salvo subir por dentro del sorbete. Dicho con otras palabras, al aumentar la temperatura sube la presión del aire empujando el agua en el interior de la botella, podés comprobar que esto también sucede cuando apretas la botella con tus manos.

MOMENTO DE EXPERIMENTAR: Con la ayuda de un termómetro comercial registrá con una fibra indeleble la temperatura en tu termómetro casero y así podrás llevar un diario de la temperatura ambiental. Anotá en qué horario del día sube más el nivel del agua en el sorbete. ¿Es lo mismo colocarlo en agua caliente que en otro tipo de líquido? Podés probar ponerlo al sol y a la sombra, o incluso compararlo con la temperatura ambiental que va indicando el noticiero. Las opciones son muchas, dejá libre al cientifique que hay en vos ¡y a explorar!